Este fin de semana ha sido uno de los más completos que podemos recordar. Salimos dispuestos a no dejarnos nada por hacer y el esfuerzo ha merecido la pena. Para empezar, repetimos visita, porque la espectacular instalación de luz y sonido del artista japonés Ryoji Ikeda en la Fundación Telefónica de Madrid es una oportunidad única. La instalación, creada específicamente para el espacio de la Fundación, estará abierta al público hasta el 5 de enero, así que no descartamos una tercera visita. Otro recorrido obligatorio es el que marcan las galerías asentadas en la calle Doctor Fourquet.

Hace algunas semanas asistimos a la inauguración conjunta organizada por dichas galerías, entre las que se encuentran algunas de las más relevantes de la ciudad como Helga de Alvear o Nogueras Blanchard. Esta vez, con algo más de tiempo y menos interacción social de la que se puede esperar en una inauguración, exploramos muestras como la del artista británico Dan Shaw-Town en la galería Maisterravalbuena, la exposición “Hard Facts” del ya conocido Ignacio Uriarte en Nogueras o la obra de Álvaro Gil en The Gallery Madrid, a caballo entre el objeto decorativo, el artefacto y la obra artística.

Pero este fin de semana también iba de mercado. Tocaba el turno al Mercado de Motores, que en cada edición se supera tanto en oferta como ambiente y buen rollo. Y es que esa especie de cajón de sastre donde cabe todo y la gente parece relajada y contenta nos atrae cada mes con la fuerza de las cosas realmente buenas. Para terminar, nuestro gran descubrimiento: el María Bonita, en el número 23 de la calle del Olmo. Tacos excelentes, un ceviche inigualable y cócteles originales son la seña de identidad de este auténtico mexicano en el barrio de Lavapiés.