Andrés Pachón (Madrid, 1985) es Magister en teoría y práctica de las artes plásticas contemporáneas por la U.C.M y Licenciado en Bellas Artes, en la rama de Artes de la Imagen, por el C.E.S Felipe II-U.C.M. de Aranjuez. A pesar de su juventud cuenta en su haber con cuatro exposiciones personales además de participar en numerosas exposiciones colectivas, ferias, festivales y certámenes de arte. Su trabajo ha sido reconocido con el Premio de arte público M.A.P.A. de Aranjuez, el Premio de fotografía eCrea 2010/Emergent Lleida, el V Premio Internacional de Artes Plásticas Fundación María José Jove de A Coruña, entre otros. Recientemente se ha estrenado  en ARCO 2014 con la galería Ángeles Baños, siendo distinguido con el Premio ARCOmadrid/BEEP de Arte Electrónico.

La intervención mediante diversos procedimientos tecnológicos en material fotográfico o videográfrico es una estrategia esencial en el trabajo de Pachón, cuyo objetivo principal es analizar la construcción de la mirada y el imaginario occidental. Temas troncales del arte contemporáneo como el archivo o los límites entre realidad y ficción vertebran la obra de este joven artista madrileño.

 

Katherine Pérez: Andrés, comencemos por el final. Acabas de recibir el Premio ARCOmadrid/BEEP de Arte Electrónico en su novena edición, compartido con Manu Arregi y Manuel Fernández. Has conseguido el premio con la obra Tropologías II (del archivo del Dr. Ripoche). Considerando que es tu primera participación en este evento el saldo final es muy positivo. ¿Sabías que eres el artista más joven en recibir este premio? ¿Qué supone para ti un premio que distingue la creación más experimental en relación con las nuevas tecnologías, y que compartes con nombres de referencia internacional en el new media art como Charles Sandinson, el colectivo Ubermorgen .com, Cristophe Bruno o Eduardo Kac?

 

Andrés Pachón: ¡Pues no sabía que era el artista más joven que ha obtenido este premio en ARCO! Realmente estoy muy contento. Es importante ir teniendo cierto recorrido desde temprano e irte situando en este mundo. Sin duda un premio es algo que siempre te motiva. Pero desde luego en este tipo de cosas no se trata de cuanto antes mejor, aunque no dejo de reconocer que algo así puede ayudarte en tu carrera. En cuanto a lo que supone para mí, pues precisamente lo hablaba con Roberta Bosco, miembro del jurado, quien me pedía que hiciera una reflexión en torno al premio. Creo que lo que a mí más me ha interesado de este reconocimiento es que se haya incluido mi trabajo dentro de un premio de arte electrónico o digital, puesto que yo en un principio no consideraba mi obra dentro de esta categoría. Si bien es cierto que hago uso de herramientas del entorno digital como programas de reconocimiento facial o el 3D en el trabajo de post-producción, lo que realmente me ha interesado desde el inicio es el trabajo de síntesis de la imagen, generar una estética electrónica que cuestione la supuesta veracidad de la imagen analógica, de la fotografía entendida como documento fidedigno, y más aún cuando hablamos de fotografías de finales del siglo XIX como las que utilizo en Tropologías II. A mí me gusta comparar mi trabajo con una especie de arqueología de las imágenes ya que indago en las capas que componen el significado. A partir de una imagen supuestamente veraz, en el sentido de que no hay manipulación digital, me cuestiono la autenticidad de la técnica y del documento como portador de “realidad” y, en este caso, la construcción de la imagen colonial.

 

Panel del proyecto Tropologías II (del archivo del Dr. Ripoche), Premio ARCOmadrid/BEEP de Arte Electrónico 2014

Panel del proyecto Tropologías II (del archivo del Dr. Ripoche), Premio ARCOmadrid/BEEP de Arte Electrónico 2014

 

K.P.: Esta linea de intervención del documento de archivo mediante tecnologías informáticas, expandiendo el sentido de la imagen etnográfica con la introducción de “notas discordantes”, está presente en obras anteriores a Tropologías. En Korubo utilizas un programa de reconocimiento facial para modelar en 3D el rostro occidentalizado de los miembros de esta tribu de la Amazonía. En el caso de los Dioramas son modificaciones infográficas. ¿Cuál es el procedimiento en Tropologías I, II y III?

 

A.P.: Lo primero que hay que señalar es que Tropologías I y III son muy cercanas desde el punto de vista del proceso de modificación infográfica. En ambas intervengo el documento  pero sólo a nivel fotográfico. Se trata más bien de modificaciones a nivel de escala de la imagen y de la realización de lo que podría denominarse como fotocollage. En Tropologías III, por ejemplo, trabajo con fotografías que se hicieron a diversos integrantes de la etnia ashanti traídos a España en 1900 como parte de una exposición etnográfica. Estas personas fueron fotografiadas en el parque del Retiro. Mi trabajo consistió  en sustraer la imagen de los personajes de la foto original e incrustarla en fotografías actuales que yo mismo tomé de las vidrieras del Palacio de Cristal del Retiro. Se trata por tanto de un fotomontaje que utiliza imágenes de archivos y fotos de mi autoría.

Tanto en Tropologías I como en la III el objetivo era igualmente construir una imagen con una cualidad más pictórica, quizá más en la linea de Taxidermias. También es muy relevante en estas obras esa idea de la construcción del imaginario que está muy presente en mitos como el de Pigmalión. No se trata de una mímesis, sino de un simulacro. A partir de su propio imaginario, de su propio ideal de mujer, el hombre la modela, la construye y le insufla vida, pero de manera fantasmagórica. Al insertar las figuras de los africanos en las marquesinas del Palacio de Cristal, que es una arquitectura modernista, colonialista, construida para albergar la primera exposición colonial de Filipinas, aludo a ese juego de la figura que se transforma de presencia fantasmagórica a presencia física al rebasar el marco de las vidrieras.

 

Sin Título II. Tropologías III (del parque del Retiro), 2014.

Sin Título II. Tropologías III (del parque del Retiro), 2014.

Sin Título I. Tropologías III (del parque del Retiro), 2014

Sin Título I. Tropologías III (del parque del Retiro), 2014

 

De alguna forma estos trabajos recuerdan a ciertos cuadros de los hermanos Van Eyck, en los cuales se representan estatuas rompiendo el umbral de la hornacina. Es esa idea de escultura que cobra vida, aludiendo a la pérdida del referente. No sabemos muy bien ante qué estamos: ¿una escultura, una persona, una presencia fantasmagórica?. Es una reflexión en clave estética en torno a la construcción del Otro, que tiene en cuenta la tradición pictórica occidental presente en el documento original, y potencia esa cualidad pictórica a través del fotomontaje.

En cuanto a Tropologías II, precisamente te comentaba en la respuesta anterior la importancia que tiene para mi trabajo la síntesis de la imagen y la construcción de una estética electrónica que sin embargo no sea evidente. En Tropologías II retomo el trabajo con programas de reconocimiento facial y el 3D pero para generar máscaras lo más parecidas posibles al rostro del retratado. Estas máscaras las superpongo a la imagen original consiguiendo que la manipulación sea casi imperceptible. De esta forma convierto la fotografía en una imagen post-humana que desvela la construcción detrás del documento, en este caso etnográfico o antropológico al tratarse de tipos africanos. En el video que acompaña a los paneles fotográficos es donde la construcción se hace evidente, mostrando la estratigrafía de capas que descompone la bidimensionalidad fotográfica.

 

 

 

K.P.: Tropologías alude también a otra línea de trabajo que parece una constante en tu carrera. Me refiero al uso del archivo para cuestionar la supuesta objetividad del medio gráfico (fotografía, video) para desentrañar al Otro, al ser no europeo y su cultura. Este “impulso archivístico” está presente en obras como Korubo, Sombras de Nueva Guinea y Dioramas. ¿Cómo llegas a esta línea de trabajo? ¿Qué tiene que tener un documento para captar tu interés? ¿Cómo y por qué eliges determinado documento? ¿Cuántas horas dedicas a “excavar” en los archivos”?

 

A.P.: Yo llego al archivo casi por necesidad. En un principio lo que me interesaba era la cuestión de la veracidad de la imagen fotográfica o el valor de objetividad que se le presupone a esa técnica. Esto estaba muy relacionado con mi interés por el falso documento y la obra de artistas como Joan Fontcuberta, quien genera sus propias imágenes para producir el efecto de documento verídico. La facilidad conque se percibe una imagen fotográfica o de video como un fragmento de realidad, y no como la construcción que es, llamaba mucho mi atención. En mi caso, trabajos como Taxidermias me permiten darme cuenta de la relación con el trabajo de Fontcuberta pero también de un punto de inflexión, de una manera distinta de enfocar la cuestión, puesto que en Taxidermias tomo la imagen de algo que ya viene dado y es a través de la manipulación cuando consigo difuminar la frontera entre realidad y ficción.

Con Taxidermias lo que hago es fotografiar unos dioramas con animales disecados del Museo de Ciencias Naturales, y a base de ir retocando por capas veo que la imagen se aplana, se empieza a generar una sensación pictórica que de alguna manera anula el efecto de tridimensionalidad del material original. Se anula el efecto de profundidad. Te das cuenta que la propia representación de un animal disecado en una realidad construida con un fondo falso tiene un componente pictórico, y que a su vez corresponde a un imaginario pictórico que a dado lugar a esa manera de colocar las figuras con ese formato en el entorno de un museo.

K.P.: De alguna forma también guarda relación con un imaginario popular, o si se quiere kitsch. Recuerdo que la primera vez que vi Taxidermias me recordaron mucho a los cuadros o tapices que colgaban en muchas casas en los años 70.

A.P.: Efectivamente. Y eso demuestra que en el momento en que manipulas una imagen esta comienza a cargarse de nuevos significados y connotaciones que pueden ponerla en relación con otras imágenes provenientes de diversos ámbitos.

Pues como te he estado contando mi trabajo comienza con imágenes fotográficas tomadas por mí mismo sobre objetos o realidades construidas en el entorno del museo. De ahí nacen series como In-memoriam o Taxidermias, que siembran la duda sobre qué realidad fue construida antes, si la del museo o la que se recrea en las propias obras. El siguiente paso fue Sombras de Nueva Guinea. Indagando en You Tube y dedicando horas de búsqueda para encontrar un material que me sirviera para aplicar ese efecto que me interesaba, encuentro que casualmente una de las películas que mejor se adecuaban a la técnica (el dibujo digital de sombras para conseguir un efecto de trampantojo, el convertir un fondo de naturaleza en un fondo finito, en un muro) era un filme que, además, contaba una historia que me resultaba muy interesante para el trabajo. Se trata de Dead Birds (Robert Gadner, 1964), película que fue muy criticada en su momento por no ajustarse a los patrones de la antropología visual de la época. Empiezo a ver que al llegar a un documento que cuenta una historia, la intervención toma un mayor significado. Ya no sólo la manipulación se evidenciaba a un nivel, si se quiere, técnico, sino que también en el caso del documento cualquier pequeña intervención da lugar a nuevas lecturas o significados.

 

 

Digamos entonces que llego al archivo a través de mi interés inicial por sistematizar una técnica para trampear, para difuminar las fronteras entre fotografía, escultura o pintura. A través del cuestionamiento de la autenticidad de la técnica fotográfica como transmisora de la realidad, llego al cuestionamiento de esa “verdad objetiva” que se presupone al archivo. A partir de ahí me empiezo a sentir muy cómodo en el archivo, entre aquel material que es supuestamente incuestionable. Mi objetivo no es tanto hacer hincapié en un material concreto del archivo, sino evidenciar la construcción detrás de cualquier mirada. Con Sombras de Nueva Guinea entro de lleno en este nuevo terreno, dentro del cual me encuentro desarrollando mis proyectos en la actualidad. Me refiero al análisis de la construcción de la mirada sobre el Lugar o el Otro “exótico”.

El siguiente paso en Dioramas era localizar un material que plásticamente se adecuara a esa estética del cine entre los años treinta y los sesenta, con una textura y un colorido muy particular, con cámaras que graban en cuatro tercios, lo que permitía que la construcción no fuera tan evidente, que la imagen aún no tuviera ese aspecto tan digital. A partir de eso también tengo la necesidad de encontrar un material cuyo significado siguiera ahondando en el tema de la mirada sobre el Otro. Encuentro entonces esos primeros documentales etnográficos sobre Nepal y el Polo Norte que son la base de Dioramas. La técnica que quería investigar me lleva a buscar un material enmarcado en determinado arco temporal, pero dentro de ese lapsus de tiempo también necesitaba encontrar un material que ya de por sí tuviese un significado cuestionable. Con Tropologías la búsqueda de material se inserta ya directamente en el espacio del museo, en este caso el Museo Nacional de Antropología.

 

 

K.P.: ¿La consideras una línea de trabajo agotada o te quedan más cuentas pendientes con la antropología y la etnografía?

A.P.: El feedback que he tenido en ARCO por parte de profesionales, comisarios y público en general me hace pensar que existe un gran interés por este tipo de trabajo. Esto entronca con mi propio interés por seguir contando mi visión como artista, que no antropólogo o etnógrafo, sobre ese material que nos ha quedado sobre la construcción del Otro desde nuestro contexto europeo. Me encuentro en un momento en el cual me encamino hacia un proceso más exhaustivo de investigación, un proceso que implique a su vez cuestiones como la propia formación del archivo con el que estoy trabajando: ¿quién lo crea? ¿por qué? ¿para qué? Pienso que la historia detrás de estas interrogantes me dará nuevas pistas sobre el fenómeno de la construcción de la mirada. Mi objetivo es seguir aprendiendo más sobre el archivo o los archivos sobre los que trabaje, para desarrollar nuevas estrategias artísticas.

Continuará…