divago, luego existo…
planificando la espontaneidad

planificando la espontaneidad

En las tardes de otoño, en Massachusetts, antes de la guerra, siempre veías a algún tipo camino de casa, para cenar, con los puños profundamente enterrados en los bolsillos de la cazadora, silbando y caminando, entregado a sus propios pensamientos, sin tan siquiera mirar a las demás personas que iban por la acera…Eso ya no...
sobre nosotros (los urbanitas)

sobre nosotros (los urbanitas)

Sabemos de sobra que el aire es irrespirable y el ruido ensordecedor. Maldecimos cada mañana y cada tarde nuestra existencia de citadinos atascados diariamente en las perversas carreteras. Comemos lo que podemos, a la hora que podemos, y sin atrevernos demasiado a mirar las etiquetas de los alimentos, no vaya a ser que alguna vez...